Revista Digital Consenso
Número 6 de 2007

Tengo muchas pruebas, muchas comprobaciones
Entrevista a Darío Filiberto Reyes Arias, director del Centro de Estudios Espiritista "Más Luz"
Dimas Castellanos

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En 1967, por su capacidad, por su desarrollada facultad medianímica y por el tiempo que llevaba en la institución, Darío Filiberto Reyes Arias fue designado Director del Centro de Estudios Espiritistas “Más Luz” de la ciudad de Bayamo. En esa función se ha desempeñado ininterrumpidamente durante 40 años. Graduado de contabilidad, laboró en su especialidad en la Asociación Nacional de Choferes de Alquiler Revolucionaria (ANCHAR), en el Ministerio de Transporte y en la empresa Cuba-Tabaco, donde permaneció durante los últimos 23 años de labor. Darío, procede de una estirpe con arraigada tradición espiritista. Siguiendo la costumbre familiar se introdujo en la cosmovisión espiritista donde hizo la preparación para la mediunidad 1 , primero como cordonero y luego mediante el estudio de la doctrina. Actualmente, con sus 82 años de edad, después de una larga trayectoria, nuestro entrevistado, que constituye una valiosa fuente de conocimientos y de experiencias, ha aceptado amablemente ponerlos a disposición de los lectores de Consenso.

¿Cómo fue su inicio en el mundo del espiritismo?

Nací en Bayamo el 22 de agosto de 1925, de padre y madre trabajadores, inclinados a la creencia espírita. A edad temprana comencé a sentir impresiones que, dicho por mi tía, Adelina Arias Pita, entonces directora del Centro Espírita “Regeneración y Progreso”, eran resultado de la influencia de un espíritu. Por esa razón ella me introdujo en la preparación para la mediunidad, un proceso que desarrollé paralelo a una fractura en la clavícula, resultado de una caída que sufrí a los 10 años de edad. Ese accidente me provocó grandes sufrimientos físicos durante 14 años, tiempo en el cual fui operado en dos oportunidades. Es decir, junto a la recuperación fui desarrollando la mediunidad, pero una mediunidad mecánica, lo que significa que el espíritu pasaba por mí y me conmocionaba. Durante todos esos años yo recibía comunicaciones de espíritus que me decían que mi lugar estaba con un libro en una Sociedad muy grande en la ciudad. Esas comunicaciones se sucedieron en 21 centros espíritas de los cuales recuerdo a muchos de aquellos médium, entre ellos a Patria Gamboa, Rafaela Figueredo y a Bartolo Suros Cisneros. Este último me describió la Sociedad en la forma que está hoy en este lugar.

¿Qué ha significado para su vida ese proceso?

Ha representado el mejoramiento como ser humano, el deber que tenía de ayudar a todos los demás seres. Yo me desarrollé como médium en el proceso que te describí anteriormente, pero no fue hasta que llegué a la Sociedad “Más Luz” que alcancé la comprensión mediante el estudio de la doctrina espírita.

Teniendo en cuenta que muchas personas desconocen esta doctrina ¿Podría usted explicar qué es el espiritismo?

Después de las revelaciones de Moisés y de Jesucristo, el espiritismo es la tercera revelación de Dios, una revelación para enseñarnos de dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde vamos. Es una doctrina para enseñar el mejoramiento y el progreso a la humanidad. Es una ciencia y filosofía moral que ha venido a enseñar cómo todo hombre al nacer encarna y desencarna para lograr luz y progreso por medio de la Ley de Reencarnación, ley de causa y efecto. El espiritismo es todo amor y bondad que, estudiado, comprendido y puesto en práctica, conlleva al mejoramiento de todos los seres humanos. La mediunidad constituye uno de los medios de comunicación entre el mundo espiritual y el mundo material, un medio que nos brinda la comprobación de que con la muerte, con la desencarnación, no termina todo, que el espíritu es eterno.

Eso significa que la Ley de Reencarnación transcurre siempre en dirección al progreso. ¿No puede ser que algunos espíritus involucionen?

No, el espíritu en su proceso de evolución nunca retrocede, pero sí se estaciona. Es decir, no retrocede pero se puede estacionar.

¿Y por qué se estaciona?

No evoluciona por no entender bien. En el no entender bien entra el medio ambiente que le circunda y su karma, es decir, nuestro pasado. Nosotros tenemos distintas reencarnaciones, en algunas de las cuales hemos hecho algo que tenemos que venir a depurarlo, son pruebas que pasamos porque tenemos que pagar las deudas que hemos contraído en existencias anteriores. Lo que sufrimos hoy es consecuencia de un ayer, lo que sufriremos mañana es consecuencia de este hoy. Eso lo determina la ley de causa y efecto. Hay personas que venimos con una riqueza. Si hago mal uso de ella y con ello yo perjudico a terceras personas, cuando doy el cambio y veo que hice todas mis riquezas perjudicando a otros resulta que después, a muchas de esas personas que yo perjudiqué tengo que ayudarle a reparar el daño que les hice y sufrir yo las consecuencias de aquello que hice mal; pero puede ser que esa depuración no se produzca en la próxima encarnación, sino en otra, en otra o en otra.

Por lo que usted dice el espiritismo es un proceso de evolución. Entonces, cuando en una sociedad predomina la educación ateísta ¿el espiritismo sufre una parálisis o siempre continúa su marcha evolutiva?

El espiritismo continúa su marcha porque son procesos que están dentro de las leyes de Dios. Por ejemplo el espiritismo tomó auge en Cuba desde los primeros pasos que se dieron desde 1925 para la conformación de la Confederación Nacional Espírita, las confederaciones provinciales y las federaciones municipales. Ya en los años 30 se tienen ondas radiales, se tienen publicaciones. Por ejemplo en esta ciudad se tiraba El Bayamo Espírita, en La Habana se daban congresos, aquí en Bayamo se celebró en 1943 el Noveno Congreso Espírita, y así por el estilo; pero viene el cambio político, materialista. ¿Qué trae ese cambio? Trae que los seres humanos, que no podían comprender mucho el espiritismo como ciencia y filosofía moral porque no sabían leer ni escribir, un cambio que lo primero que hace es enseñar a leer y escribir, en ese sentido benefició a todos los seres humanos y benefició enormemente a la doctrina. Los espíritus habían dicho en premonición que eso vendría, lo que sucedió fue que algunas personas extremistas pusieron multas a sociedades por cualquier detalle. Por ejemplo, por un papel que tenía un borroncito le ponían una multa, o porque no dijeron que tal día iban a celebrar algo fuera de lo que tenían en su reglamento, por tal cosa o por más cual cosa, pero eso fue lo que sucedió. Después viene la apertura del Cuarto y el Quinto Congreso del Partido en la década del 90 que dicen que pueden creer, que pueden ser miembros del Partido, inclusive fuimos visitados por miembros del Comité del Partido como Luis Felipe Carneado y de ahí para acá cambia todo, comienzan unas relaciones con más armonía. A esta Sociedad vienen otros, como Caridad Diego, María del Carmen Escobar, todos los que atienden por el Comité Central del Partido Comunista los asuntos religiosos. Es decir, el espiritismo sufre aquel problema, pero ese era un problema que estaba pronosticado por los espíritus, pero entorpeció en el sentido que los dirigentes que estaban en La Habana entregaron la Federación Espírita sin contar con todos los espiritistas y sus miembros, y la Federación se desarticuló. Ahora el propio gobierno está permitiendo que se inscriban todas las sociedades.

¿Existen diferentes manifestaciones del espiritismo? Si es así ¿cuál es su tronco común?

El espiritismo es uno solo: la doctrina espírita codificada por Allan Kardec. Lo qué sucede en Cuba es que nos colonizaron los españoles con sus santos y sus ritos religiosos, los cuales se encontraron con los areítos y costumbres religiosas de los indios, a lo que se sumaron los ritos y la religiosidad traída por los africanos. Eso creó una mezcolanza que da motivo, por falta de cultura, a que muchas personas no estudiasen la doctrina espírita y se manifestaran en forma de ritos, de altares, de danzas o cordones. En algunos lugares se manifestaban con muy buena intención y en otros, por falta de conocimientos, resultaban negativos y funestos. Es decir, que en Cuba hay sociedades que practican la mediunidad mecánica, constituida legalmente para el bien. Por la falta de cultura la gente no conocía en verdad lo que era la verdadera doctrina espiritista.

¿Cómo se produce la entrada de la doctrina espiritista a Cuba?

La doctrina y los espíritus son cosas distintas. Los espíritus siempre existieron, hace 4 o 5 mil años había espíritus, porque usted y el otro y todos los demás eran espíritus. Había grandes pensadores antes de Cristo, como Sócrates, como Platón, que hablaban de la reencarnación. Incluso la primera Biblia hablaba de la reencarnación de los espíritus, pero qué es lo que pasa, que después del II Concilio de Lión en el año 1274 y del Concilio de Ferrara en 1439 se afirmó que las almas van directamente al cielo y se condenó la idea de la reencarnación, que es la ley de causa y efecto, una ley que nos da el conocimiento de que somos eternos y de que no vamos al infierno ni a la gloria. El espiritismo llega a Cuba a través de los grandes hombres ilustres que van a Francia, donde en 1854 comenzó la evolución del conocimiento de los espíritus. Esos hijos de hacendados cubanos eran enviados a Francia a estudiar en el momento de la formación de la doctrina. Hombres como Emilio Bacardí; como la familia de Amalia Simoni, la esposa de Ignacio Agramonte, que eran espiritistas, trajeron de Francia esos libros acerca de la doctrina, lo último de Francia, de París, y eso trasciende a España. Luego en el 1857 se edita por primera vez el Libro de los Espíritus y aquello trae una repercusión tan enorme que todo el mundo iba hacia Francia, hacia España, hacia esos lugares. El Libro de los Espíritus de Allan Kardec trajo como consecuencia que en España la religión católica quemara todos los libros en hogueras, pero el efecto fue contrario, pues a todo el mundo le dio por leer esos libros. Por cierto en 1888 en España se realizó el Primer Congreso Espiritista, al cual de aquí asistieron tres cubanos de Sagua la Grande y trajeron libros.

¿Y cómo es que llega el espiritismo a la ciudad de Bayamo?

En esas condiciones de mezcolanza y de falta de cultura viene a Bayamo en 1910 la hermana Caridad Villalón Rodríguez, una joven que fue enviada por los espíritus a través de Majaguabo, colindante con la finca de los Maceo en Santiago de Cuba. Caridad estaba enferma y fue llevada a ese lugar con un señor que era veterano de la Guerra de Independencia, llamado Luis Salfrán, el cual tenía una hija jovencita que era médium sonambúlica, es decir, que daba las caridades cuando se dormía –un fenómeno que estaba escrito en las obras pero que no se conocía–. Cuando la Guerra de Independencia los padres de Caridad hacían prácticas medianímicas, de mediunidad mecánica; ellos ponían calderitos y hacían cosas para sacar presos, para que no fusilaran, para ayudar a la guerra, pero ella no sabía que eso era espiritismo. Pero cuando se enferma la hija la llevan con Luis Salfrán, donde está la médium sonambúlica y le dicen que a ellos le han regalado unos libros que están en un baúl y que son para que venga a Bayamo a enseñar esa doctrina. Pero Caridad se mejora y no viene y algunos años después vuelve a estar mal, los médicos no la pueden curar y entonces ella regresa a Majaguabo y allí le dicen –bueno, hasta que no hagas lo que se te comunicó no te vas a curar, y entonces es que Caridad decide venir para acá. Así es como llega el conocimiento de la doctrina espírita a Bayamo.

¿En qué momento se funda la Sociedad que usted preside?

Como le había dicho, Caridad busca los libros que les había regalado esa familia que tenía relaciones con los Maceo y con Emilio Bacardí, el esposo de Elvira Cape, cuyo nombre lleva la Biblioteca de Santiago de Cuba. Con esos libros viene a Bayamo y alquila una casita aquí en la calle Céspedes frente a la Iglesia de la Luz, donde está ahora el Teatro José Joaquín Palma, y allí comienza en 1910, a dar las reuniones espirituales; eran sesiones de estudios pero se incorporaban espíritus y había manifestaciones. Entonces, los curas de la Iglesia mandaban a los muchachos a tirarles piedras. Esa era todavía la época en que la influencia de los españoles era muy fuerte y eso trae como consecuencia que se mudan para la calle Máximo Gómez No. 36 y de ahí se trasladan para la calle Mármol, donde toman el acuerdo de fundar la Sociedad “Más Luz”. Eso fue ya en 1911. Compraron este lugar que era un solar cenagoso y construyeron la Sociedad. En el año 1912 preparan todos los papeles y los elevan al Gobierno Provincial y el 4 de enero de 1913 la reconocen como Sociedad de Estudios Psicológicos, porque no la querían reconocer como sociedad espírita, pues la influencia de la Iglesia Católica era tan fuerte que no se la dejaban aprobar como espiritismo. Así es como se funda legalmente y el 4 de enero de 1913 se oficializa. Era este mismo local, pero no como está ahora. Era una casa de madera con tejas, en estas mismas dimensiones, que tenía unos tapacetes de corredera para las sesiones, la veladas, y para los actos culturales espíritas que se hacían aquí desde entonces y que están en el Reglamento: los 28 de enero por el nacimiento de Martí; los 31 de marzo por la desencarnación de Allan Kardec; por la construcción del edificio y; el 28 de noviembre, fecha que se instauró cuando murió Caridad en 1919, para rendirle homenaje. Esa es la historia del surgimiento de la Sociedad “Más Luz”.

Hay quienes usan determinadas manifestaciones religiosas para hacer daño a terceras personas. ¿Es posible eso en el espiritismo?

Eso en el espiritismo es imposible porque la Ley de Causa y Efecto los coge. Eso lo enseña el espiritismo, la doctrina como tal que es ciencia y filosofía, moral.

¿Cuál es la diferencia entre el espiritismo de estudio y el de cordón?

Ya antes le había explicado que el espiritismo es uno solo, es la doctrina espírita codificada por Allan Kardec. Lo qué sucede es que la mezcolanza entre los ritos y la religiosidad católica, de los aborígenes y de los africanos, por falta de cultura da lugar a formas diferentes. Una diferencia está en el movimiento, porque en los centros de práctica de cordón se deja al médium conmocionar por el espíritu y utilizan movimientos rítmicos en los pies y en los brazos. Se hace la balsa, el cordón y se acompaña rítmicamente con los pies y con los brazos y cuando incorpora el espíritu se dejan conmocionar según su categoría. Ahora, el espiritismo de estudio no tiene nada de eso, porque los espíritus van disciplinándose, van educándose y no tienen necesidad de eso, que son formas resultado de la mezcolanza, con el sincretismo con los africanos y los areítos de los indios.

¿Esas y otras manifestaciones se incluyen en lo que en la calle se denomina religiosidad popular?

Sí, pero la doctrina espírita como tal no es religión, es ciencia, filosofía y moral. Esa es su definición básica. Es una doctrina filosófica, científica y moral y eso le brinda una diferenciación.

¿Tiene alguna comprobación de que las cosas que dicen los espíritus son reales?

Tengo muchas pruebas, muchas comprobaciones. Déjame hacerte esta anécdota: una vez el espíritu que guiaba a mi tía, dentro de unos cuantos que vinieron con ella para hacer su labor, era el de un señor que había sido Magistrado del Tribunal Supremo de España, y ese espíritu le pasó a mi tía todos sus datos. En esa época iba al Centro un español llamado Feliciano, que había prosperado aquí en Cuba, tenía una finca, ganado y tenía que ir a España a ver a su familia. Feliciano tuvo relaciones con mi tía, por una hija que tuvo enferma y que ella curó, y él pasó al campo espiritual. Entonces cuando Feliciano fue a España llevó todos los datos del Magistrado y junto a un primo que vivía allá fue averiguando hasta dar con la casa de la familia. Cuando regresó estaba azorado contando que se llegó allí, tocó a la puerta y salió una persona que le dijo que sí, que ese era su abuelo, que vivió en verdad así, así y así.

En el central Francisco, estando yo en mi proceso de médium de incorporación, hice amistad con José Calzada, un espírita de estudio que venía en tiempos de zafra para trabajar en el central y en las colonias. Resulta que había allí un muchacho que era carretero, llamado Antonio Carmenate, le decían Pío, que al parecer era epiléptico y se lo traen varias veces a Calzada y éste me dice –este muchacho lo que tiene es un proceso de mediunidad, tienes que ayudarme. Antes de eso él me había dicho que yo venía con una misión. Yo practicaba el espiritismo de cordón, que tiene grandes manifestaciones y grandes comprobaciones pero no te enseña. Cuando pasaba un espíritu yo conmocionaba y me daba hasta golpes, pero no sabía por qué me pasaba eso y ellos no me decían el por qué. Resulta que vimos al muchacho epiléptico y se lo llevamos al único médico que había por todo aquello y éste le hizo varias preguntas y le explicamos que los ataques se le pasan más rápido cuando le hacíamos las oraciones. Finalmente nos dijo que el muchacho no tenía nada. Entonces hablamos con la esposa de Pío para que el domingo hiciéramos una reunión, y fuimos a ver a Francisco, que era médium de cordón. Le hicimos una invocación y el espíritu se incorporó por mí como médium y me dijo quién era ese guía que provocaba los ataques. Resultó que era el espíritu de un comandante del Ejército mambí fallecido, que había sido abogado. Como Calzada sí tenía toda la instrucción le preguntó a Pío si estaba dispuesto a ayudar al espíritu para que éste pudiera hacer por él. Entonces hicimos como cinco invocaciones para que lo incorporara, pero Pío tenía un problemita en la lengua que distanciaba las palabras. Desde el primer momento que sentí el fluido yo le cogía su mano y como tenía una mediunidad que me dejaba convulsionar porque no estaba disciplinado, el espíritu pasó a él y comenzó a hablar con un lenguaje retórico. Se trataba del Comandante Recio, del Ejército Mambí, que había sido abogado, fallecido en la Guerra de Independencia. Entonces Pío no decía ninguna palabra cortada, hablaba clarito, era maravilloso que aquel analfabeto que no sabía leer ni escribir, era maravilla lo que hablaba.

Otro ejemplo es el de mi prima Melba Arias Gamboa, hija del tío mío más pequeño, que era carpintero. Tú sabes que antes la gente hasta pagaba para que los hijos aprendieran oficios y mi abuela vendió unos bueyes y una carreta que tenía para que mi tío se hiciera chofer y el otro tío carpintero. El hecho es que cuando mi abuela vende todo eso trajo para acá a mi prima Melba, a la cual había estado conmocionándola un espíritu desde que tenía unos diez años. A ella le entraba por las noches una ahogadera y gritaba una jeringonza. Resulta que un día en una sesión, Melba empieza con eso y había una persona allí que sabía inglés y traduce lo que ella gritaba. Era que se estaba ahogando, que pedía auxilio. Entonces mi tía, que como te dije tenía una gran mediunidad y un gran poder magnético, hace la invocación y pasa a un médium al espíritu que la conmocionaba. Se trataba de una artista que naufragó en el mar y se ahogó, pero que ese espíritu venía con Melba y ella tendría que cumplir su misión.

Cuando estaba en el Central Francisco, el espíritu me decía que me tenía que ir de allí porque estaba siendo asediado por mujeres casadas. Yo tenía unos 19 o más años, con una mediunidad que recibía instrucciones claras sobre la vida de otras personas, entonces la gente venía a verme. Pesaba unas 210 libras, las mujeres me caían atrás, hay que ser honesto, me tocaban por la noche y me llamaban. En el espiritismo te dicen que uno viene con libre albedrío, pero también cuando tú vienes en misión ese libre albedrío se te limita. El espíritu me decía que no podía hacer eso, me despertaba y me decía que no y cuando yo quedaba de ir a ver a alguna persona, me dormía de tal manera que no iba. En algunas oportunidades quería ir, pero me dormía y me dormía. Cuando ya me dijeron que tenía que venir para acá para cumplir esta misión de la Sociedad, que era donde tenía que estar, óigame me cogió un paludismo que no había manera, aquellas fiebres y aquella sudadera que ni el médico; aquello era el mundo. El hecho es que cuando vienes a una misión te van conduciendo para que tengas moral. Entonces se me aparece mi madre con mi hermana más pequeña porque a ella el espíritu le había dicho que me fuera a buscar, que yo estaba enfermo. Y ¿sabe lo que era?, que había un señor que me estaba velando porque su mujer quería que yo estuviera con ella y aunque yo no había estado con ella ni nada, me persiguió hasta aquí, hasta Bayamo. Resulta que el espíritu estaba mirando el peligro por los instintos que aquel hombre tenía conmigo. Yo no sabía eso pero después lo supe. Fíjate como el espíritu de mi tía lo veía todo.

Muchas de esas personas recibían lo que le transmitían y escribieron premoniciones. Francisco Salgado dijo en una de esas premoniciones que venían barbudos bajando de la Sierra. ¡Oye esto!. Él lo dijo por allá por los años 12, 14 ó 15; pero eso mismo lo dijo Luisa Muñoz por acá por la Sal, y eso mismo después lo dijo por el año 48 un médium allá en el Central Francisco, en un centro que estaba en un lugar que le dicen Los Palos, que pertenece a Elia.

¿Entonces el espiritismo tiene capacidad para la curación de una dolencia?

Oye lo que te voy a decir. Mi tía era un médium sicógrafo mecánico. Eso quiere decir que ella podía estar mirando para ti y a la vez escribiendo con una letra inglesa maravillosa de un médico famoso que se comprobó que existió en Francia. Esas personas las hay en Manzanillo, en La Habana y en otros lugares. Me falta decirte que Dios, en su infinita bondad de amor para todos los seres humanos, previó todas esas cosas. ¿Por qué?, porque en aquella época en que no había desarrollo científico-técnico y había nada más que 5 ó 6 médicos en todo el municipio de Bayamo. En esa época Dios, en su infinita bondad y misericordia, hizo que hubiesen esos grandes médiums que curaban, que ayudaban a la humanidad como Francisco Salgado en Punta de Cana, que fue alférez de la Guerra de Independencia, como fue Olivera, como fue Luis Salfrán, como fue Agustín Sánchez. Ellos curaban tifus, viruelas, curaban personas con problemas mentales y había grandes médiums que eran parteras y curanderas. Hacían esa función en bien de la humanidad.

¿Puede ejemplificar esa labor de curación?

Yo recuerdo a Arturo Arias un muchacho de siete años con tifus que había ido a ver al médico de Veguita, porque estaba caliente y él les dijo que no tenía cura. Entonces arrancaron a caballo para Punta de Cana a ver a Francisco Salgado. Cuando llegan allí Francisco les dice: ¡Ah!, el médico le dijo que no tiene cura, ¿lo que tiene es tifus? Sí, pero bueno Dios dice que sí, que se va a salvar si hacen lo que yo les mande. Y les mandó una serie de cocimientos y les dijo: van a coger una paloma, la van a poner en una olla con tantas tazas de agua, le echan ajo y cilantro y cuando el agua se haya reducido a una taza, usted le va a dar tantas gotas y después va a ser por cucharaditas, tantas veces en el día, después por cucharadas, lo van a bañar con estas hojas y donde está el enfermo nada más va a entrar una sola persona que es la que lo va a atender. A los tres día ya Arturo estaba tomando caldo, fue curado como si Salgado hubiera sido médico. Fueron cientos de médiums que Dios permitía porque no había recursos.

Recuerdo el caso de un hacendado rico de aquí de Bayamo con una enfermedad que los médicos no lograban curarlo. Entonces una persona le dijo que por Barrancas había una señora que tenía un templo, que fuera allí porque ella había curado a otras personas, y él fue. Ella le dijo: lo que usted tiene es del estómago, usted se siente esto y lo otro… pero mire la medicina que usted necesita está en Francia. Y le hizo una receta como un médico y entonces el hacendado le dice sorprendido, pero, ¿en Francia? Y ella le responde, sí, pero no se desanime porque usted tiene amistades que van para Francia, busque entre ellas. Resulta que aquí había una familia, también de ricos, que eran los González Longoria, que tenían una finca y uno de ellos, Esteban, se había licenciado en Derecho y Diplomacia y era agregado cultural de Cuba en Francia. Cuando el enfermo empieza a averiguar le dicen: chico, ¿tú no sabes que Esteban está aquí de vacaciones y se va tal día para La Habana y de ahí sale para Francia otra vez? Y como él también era un rico hacendado y tenía esas amistades, fue a ver a Esteban y éste le dice que sí y le envió la medicina por avión. Esas cosas las hacían también aquellos indios y aquellos africanos que curaban la gente con yerbas y con cosas.

¿Para usted cuál es la diferencia entre espiritismo y espiritualidad?

La espiritualidad quiere decir que todas las personas creen que existe un Dios y como tal practican y piden a Dios, pero no creen en la reencarnación, en la Ley de reencarnación y de causa y efecto, que es lo mismo. Esa es la diferencia. Esa es la verdadera diferencia, es decir los evangélicos, los católicos, los yorubas, los mahometanos, todos creen en Dios, pero el espiritismo es el que ha venido a enseñarnos que somos un espíritu hoy encarnado y mañana desencarnado por la ley de reencarnación.

¿Usted considera que una persona con una concepción atea del mundo pero con cualidades morales elevadas posee espiritualidad aunque no crea en Dios?

Hay espiritualidad, lo que él no sabe que eso es espiritualidad. Porque hacer la voluntad de Dios es espiritualidad y el que hace el bien está haciendo la voluntad de Dios, pero esa persona en cualquiera de las reencarnaciones anteriores pudo haber sido monje, buda o cualquier cosa de esas, que tuvo relaciones con el mundo espiritual, que eran buenas. A veces no conocemos que hay personas que no son espíritas, ni son católicas, ni son nada y son muy buenas. Y no es una, sino son miles de personas muy buenas que no son creyentes pero tienen un grado de espiritualidad altísimo, que hacen el bien. La doctrina dice que hay cosas que se traen instintivamente como la creencia en Dios, en algo, porque los más abyectos, los más criminales, los más ignorantes tienen en un momento un sentido de dolor y te lo dicen, le sale del alma. Son cosas que dice la doctrina y que hemos podido comprobar.

En una situación como la de Cuba actual, que por las razones que sean sin dudas se ha producido un deterioro ético muy grande, ¿el espiritismo tiene en ese sentido una función social?

Es enorme, tiene una función social extraordinaria porque viene al mejoramiento humano, pero viene al mejoramiento humano por la comprensión, por el estudio. Qué sucede, que –como decía Martí– es preciso saber para hacer las cosas bien. Es muy importante el conocimiento de la doctrina para que las personas sean mejores, porque saben que tienen que responder a una ley de causa y efecto como consecuencia de lo que hagan mal, hoy, mañana o pasado mañana, y que muchas veces esas consecuencias empiezan a funcionar desde ahora, que no es cuando demos el cambio, que empieza ahora, empieza a funcionar desde ahora y que repercute mañana en nuestros problemas por haber actuado mal, que nos traen consecuencias que vemos después en nuestros hijos, en nuestros hermanos, en nuestra familia.

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*Se ha respetado la terminología usada por el entrevistado.

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Dimas Cecilio Castellanos
Jiguaní, 1943. Licenciado en Ciencias Políticas
Licenciado en Estudios Bíblicos y Teológicos
Miembro del Instituto de Estudios Cubanos
Miembro del Consejo de Redacción de la Revista Digital Consenso


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