El Universo Conciente

(Extractos del Libro ´The Conscious Universe´ de Dean Radin, Ph.D. Consciousness Research Laboratory. http://www.psiresearch.org/Chapter1.html )

Traducido por Ulises Castillo
Sociedad Espiritista Cubana

Capítulo 1: Introducción

La atadura de la psiquis al cerebro, es decir, su limitación espacio-temporal, ya no es tan evidente e incontroversial como hasta ahora nos han hecho creer…No solamente es posible poner en duda la absoluta validez de la percepción del espacio y del tiempo; sino en vista de los hechos disponibles, es realmente imperativo hacerlo. – Carl Jung, La Psicología y lo Oculto

En las ciencias, la aceptación de nuevas ideas sigue una predecible secuencia de cuatro etapas. En la Etapa 1, los escépticos con confianza proclaman que la idea es imposible porque viola las Leyes de la Ciencia. Esta etapa puede durar desde años hasta siglos, dependiendo de cuan grande es el reto que la nueva idea presenta a la sabiduría convencional. En la Etapa 2, los escépticos a desgano conceden que la idea es posible, pero que no es muy interesante y que los efectos son extremadamente débiles. La Etapa 3 comienza cuando la mayoría se da cuenta que la idea no es solo importante, sino que sus efectos son mucho mas fuertes y mas penetrantes que previamente imaginado. La Etapa 4 se logra cuando los mismos críticos que usaban desconocer todo interés en la idea, ahora comienzan a proclamar que ellos ya habían pensado en eso antes. Eventualmente nadie recuerda que la idea fue en una ocasión considerada una peligrosa herejía.   

La idea discutida en este libro esta pasando por la mas importante y mas difícil de las cuatro transiciones, de la Etapa 1 a la Etapa 2. A pesar que la idea es antigua, ha tomado más de un siglo demostrarla concluyentemente, en conformidad con rigurosos estándares científicos. Esta demostración ha acelerado la aceptación de la Etapa 2, mientras que la Etapa 3 ya se vislumbra en el horizonte.

La Idea

La idea es que esas apremiantes, desconcertantes y a veces profundas experiencias humanas conocidas como “fenómenos psíquicos’ son reales. Esto no es sorpresa para la mayoría de la población mundial, porque la mayoría ya cree en los fenómenos psíquicos. Pero en los últimos años, algo nuevo nos ha propulsado más allá de los viejos debates sobre las creencias personales. La realidad de los fenómenos psíquicos ya no solo se basa en fe, o esperanza deseosa, o en anécdotas absorbentes. Ni siquiera se basa en el resultado de unos pocos experimentos. En lugar de eso, sabemos que estos fenómenos existen debido a nuevos medios que tenemos para evaluar cantidades masivas de evidencia científica  recolectadas a través de siglos por decenas de investigadores.

Los fenómenos psíquicos, o fenómenos "Psi" como se le suele llamar, caen en dos categorías generales. La primera es la percepción de objetos o eventos más allá del rango de los sentidos ordinarios. La segunda es causar acción a distancia mentalmente. En ambas categorías, parece ser que la intención, es decir, la voluntad mental, puede hacer cosas que – según las teorías científicas prevalecientes – no se supone que sea capaz de hacer. Queremos saber que le está sucediendo a nuestros seres queridos, y de alguna forma, algunas veces, esa información está disponible aun a través de largas distancias. Queremos acelerar la recuperación de un ser querido enfermo, y de alguna manera ellos se mejoran mas rápido, aun a distancia. Con la voluntad mental, muchas cosas interesantes parecen ser posibles.

Para comprender estas experiencias se requiere un concepto más amplio de la conciencia humana. ¿Es la mente solo un bulto de neuronas que procesan información mecánicamente? ¿Es acaso una “computadora de carne” como algunos científicos cognitivos y neurocientíficos creen? ¿O es algo más? La evidencia sugiere que mientras muchos aspectos del funcionamiento mental están indudablemente relacionados a la estructura del cerebro y a su actividad electroquímica, también hay algo más sucediendo, algo muy interesante.

¿Es esto real?

Cuando se discute la realidad de los fenómenos Psi, especialmente desde la perspectiva científica, una pregunta siempre sobrevuela en el fondo: ¿Quiere decir que esto es real? En medio de toda esa necedad y absurdidad proclamada en el nombre de los fenómenos psíquicos, el mal informado uso del término parasicología por autoproclamados “investigadores paranormales”, la perenne irrisoria comparsa de magos y charlatanes… ¿es esto real?

La repuesta breve es, Si.

Una respuesta más elaborada es, los fenómenos Psi han sido demostrados en miles de experimentos. Existen desacuerdos sobre cómo interpretar la evidencia, pero el hecho es que virtualmente todos los científicos que han estudiado la evidencia, incluyendo esos endurecidos escépticos, están de acuerdo que hay algo realmente interesante ocurriendo que amerita atención científica seria. Mas adelante discutiremos las razones por qué muy pocos científicos y periodistas conocen de este dramático cambio en la opinión informada.

Cambio de opiniones

La más importante indicación de que está ocurriendo un cambio de la Etapa 1 a la Etapa 2 puede verse en el gradual cambio de actitud por parte de prominentes escépticos. En un libro de 1995 saturado con penetrante escepticismo, el difunto Carl Sagan de la Universidad de Cornell mantuvo la misión de su vida de educar al público sobre la ciencia, en este caso desacreditando la histeria popular sobre la abducción de extraterrestres, los canalizadores, los curanderos de fe, la “cara” en Marte, y prácticamente todo cuanto se encuentra en la sección de Nueva Era (New Age) en la mayoría de la librerías. Entonces, en un párrafo dentro de las 450 páginas, encontramos una sorprendente admisión:

En el momento de escribir este libro hay tres afirmaciones en el campo del ESP las cuales, en mi opinión, merecen serio estudio: (1) que con el pensamiento solamente los humanos pueden (escasamente) afectar la generación de números aleatorios en computadoras; (2) que personas bajo deprivación sensorial pueden recibir pensamientos o imagines "proyectadas" a ellos; y (3) que niños pequeños algunas veces reportan los detalles de una vida previa, los cuales después de ser verificados resultan exactos y los cuales no pudieran ser conocidos des otra forma que no sea a través de la reencarnación.

Otros signos del cambio de opiniones están apareciendo frecuentemente en la literatura científica. Comenzando en los 1980, revistas científicas bien conocidas como Foundations of Physics, American Psychologist, y Statistical Science publicaron artículos revisando favorablemente la evidencia científica de los fenómenos psíquicos. La Proceedings of the IEEE, revista insignia del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos, ha publicado importantes debates sobre la investigación en fenómenos Psi. Artículos invitados han aparecido en la prestigiosa revista Brain and Behavioral Sciences. Un favorable artículo sobre investigación en telepatía apareció en 1994 en Psychological Bulletin, una de las más importantes revistas sobre psicología académica. Y un artículo presentando un modelo teórico sobre la precognición apareció en 1994 en Physical Review, una prominente revista sobre física.

En los 1990 solamente, seminarios sobre investigación en Psi fueron parte regular de los programas en las conferencias anuales de la American Association for the Advancement of Science, la American Psychological Association, y la American Statistical Association. Conferencias invitadas sobre el estado de la investigación en Psi fueron presentadas para diplomáticos en las Naciones Unidas, para académicos en la Universidad de Harvard, y para científicos en los Laboratorios Bell de AT&T.

NUEVO (no en el libro): La primera patente en Estados Unidos para un efecto Psi fue otorgada a los investigadores de la Universidad de Princeton en Noviembre 3, 1998. La patente "US 5830064" se titula: Aparato y método para distinguir eventos los cuales colectivamente exceden la probabilidad de casualidad y por tanto controlan el resultado. Esta patente específicamente cubre el control mental a distancia de la salida de los generadores electrónicos de números aleatorios.

El Pentágono no ha ignorado estas actividades.

Desde 1981 hasta 1995, cinco diferentes comités revisores científicos auspiciados por el gobierno de Estados Unidos se han dado a la tarea de revisar la evidencia de los efectos Psi. Las revisiones fueron motivadas por la preocupación de que si el Psi era genuino, entonces pudiera ser importante por razones de seguridad nacional. Tendríamos que asumir que gobiernos extranjeros explotarían el Psi si ellos pudieran.

Varios reportes fueron preparados por el Congressional Research Service, el Army Research Institute, el National Research Council, el Office of Technology Assessment, y por la American Institutes for Research (este ultimo comisionado por la Central Intelligence Agency, CIA). Aunque difiriendo en pequeños puntos de interpretación, los cinco reportes concluyeron que la evidencia experimental de ciertas formas de fenómenos psíquicos amerita serios estudios científicos.

Por ejemplo, en 1981, el Congressional Research Service concluyó que “Recientes experimentos en visión remota (remote viewing) y otros estudios en parasicología sugieren que existe una ‘interconetividad’ de la mente humana con otras mentes y con la materia. Esta interconectividad parece ser funcional en la naturaleza y se amplifica por la intención y la emoción.” El reporte concluye con sugerencias de posibles aplicaciones en la salud, en trabajos investigativos, y en la “habilidad de la mente humana de obtener información como un importante factor para la exitosa toma de decisiones de ejecutivos”.

En 1985, un reporte preparado por el Army Research Institute concluyó que “El resultado neto es que la data revisada en este reporte constituye genuina anomalía científica que no tiene una adecuada explicación o un conjunto de explicaciones… Si ello es lo que parece ser, las implicaciones teóricas (y eventualmente prácticas) son enormes”.

En 1987, el National Research Council revisó la parasicología (la disciplina científica que estudia el Psi) a pedido del US Army. Este comité recomendó que el Ejército monitoreara las investigaciones en parasicología que se estaban realizando en la antigua Unión Soviética y en los Estados Unidos, ellos recomendaron que el Ejército considerara destinar fondos para experimentos específicos, y aun más importante, ellos admitieron que no podían proponer explicaciones alternativas la “hipótesis del Psi” para ciertas clases de experimentos psíquicos. El Dr. Ray Hyman, psicólogo profesor en la Universidad de Oregon y antiguo escéptico de los fenómenos Psi, era Chairman del comité revisor de parasicología del  National Research Council. El declaró en una entrevista en 1988 con el Chronicle of Higher Education que “La Parasicología debe estar celebrando. Este es el primer comité gubernamental que ha dicho que su trabajo debe ser tomado seriamente”.

A principios de 1989, el Office of Technology Assessment publicó un reporte de un taller sobre el estado de la parasicología. Al final el reporte declara que “Está claro que la parasicología continua enfrentando una fuerte resistencia por parte de la clase dirigente científica. La pregunta es ¿cómo puede este campo mejorar sus chances de obtener una audición justa a través de un espectro más amplio de la comunidad científica, de forma que no impida su valoración objetiva de los resultados experimentales? Ya sea que la valoración resulte positiva, negativa, o algo intermedio, este campo parece tener los méritos para tal consideración.”

En 1995, el American Institutes for Research revisó información que había sido previamente clasificada, basada en investigaciones auspiciadas por el gobierno para el CIA a petición del Congreso de Estados Unidos. La Profesora de Estadística Jessica Utts de la Universidad de California, Davis, una de las principales especialistas que revisaron la información, concluyó que “Los resultados estadísticos de los estudios examinados están muchos mas allá de los que se puede esperar por casualidad. Los argumentos de que estos resultados pueden ser debidos a fallas metodológicas en los experimentos son solidamente refutados. Efectos de magnitud similar a los encontrados en las investigaciones auspiciadas por el gobierno… han sido replicados por un número de laboratorios en todo el mundo. Tal consistencia no puede ser explicada por fallas o fraude… Se recomienda que los futuros experimentos se enfoquen en la comprensión de cómo estos fenómenos funcionan, y cómo hacerlos tan útiles como sea posible. Hay poco beneficio en continuar con experimentos diseñados solo a ofrecer pruebas…”  

Sorprendentemente, el otro revisor principal, el escéptico Ray Hayman, concuerda: “La desviación estadística respecto a la casualidad parece ser muy grande y consistente como para pretender atribuirlos a eventos fortuitos de cualquier clase…Yo tiendo a estar de acuerdo con la Profesora Utts que efectos reales están ocurriendo en estos experimentos. Algo más que desviaciones por chance de la hipótesis nula ha ocurrido en estos experimentos.”

Estas opiniones se están reflejando inclusive en el área formal de los textos de escuelas. Uno de los más populares libros en la historia de la publicaciones de textos de escuelas es Introduction to Psychology por Richard L. Atkinson y tres coautores. En una porción del prefacio en la edición de 1990 se lee: “Los lectores deben tomar nota de una nueva sección en el Capítulo 6 titulada Fenómenos Psi. Hemos discutido sobre parasicología en previas ediciones pero hemos sido muy críticos de las investigaciones y escépticos de las afirmaciones hechas en este campo. Y aunque aun tenemos fuertes reservas sobre mucha de la investigación en parasicología, encontramos que los trabajos recientes en telepatía son merecedores de cuidadosa consideración.”

Los medios de comunicación populares “serios” no han ignorado estos cambios de opinión. En Mayo de 993, la popular revista Británica sobre ciencia New Scientist, publicó un artículo de cinco páginas sobre investigación en telepatía. Comenzó con la frase: “La investigación psíquica desde hace tiempo ha sido descartada como cuestión de engaño o fraude. Pero existe ahora un experimento sobre telepatía que deja hasta a los escépticos rascándose la cabeza.”  Y en los últimos años Newsweek, New York Times Magazine, Psychology Today, ABC TV’s Nightline, programas de noticias nacionales, la televisión y la prensa escrita alrededor del mundo han comenzado a moderar sus previas opiniones de la Etapa 1. Ellos están comenzando a publicar historias tipo Etapa 2 tomando seriamente la investigación científica sobre el Psi.

Si todo esto es cierto, entonces miles de preguntas burbujean inmediatamente. ¿Por qué nadie ha oído sobre esto en las noticias por la noche? ¿Por qué es este tópico tan controversial? ¿Quién tiene Psi? ¿Cómo funciona? ¿Cuales son sus implicaciones y aplicaciones? Todas estas son buenas preguntas, y en este libro intentaremos responderlas a través de cuatro temas generales: Motivación, Evidencia, Comprensión e Implicaciones.

Tema 1: Motivación

¿Por qué debemos tomar los fenómenos psíquicos seriamente? La respuesta yace en la fuerza de la evidencia científica, la cual se sustenta en sus propios méritos. Pero para completamente apreciar el por qué el caso científico es tan persuasivo, y por qué ha existido tanta controversia, tenemos que tomar brevemente un camino indirecto.

En ese camino primeramente consideraremos el lenguaje que se utiliza para discutir el Psi para así mostrar cuanta confusión sobre este tópico se debe a la mala interpretación y mala aplicación de ciertas palabras (Capítulo 2). Esto será seguido por ejemplos de experiencias humanas comunes que provén indicios acerca de la existencia y la naturaleza de los fenómenos Psi (Capítulo 3). Entonces consideraremos el asunto de la replicación, donde aprenderemos que es lo que cuenta como evidencia científica válida (Capítulo 4). Y finalizaremos con lo que se conoce como meta-análisis, donde veremos como se mide la replicación y porque esto es tan importante (Capítulo 5).

En suma, las motivaciones que subrayan esta exploración científica pueden encontrarse en la mitología, los cuentos populares, las doctrinas religiosas, y en innumerables anécdotas personales. Si bien esto es suficiente para captar la atención de casi todo el mundo, las historias y las experiencias personales no provén la sólida y confiable evidencia que causa que los científicos acepten con confianza lo que los aclamados efectos parecen ser. Las historias, después de todo, invariablemente reflejan creencias subjetivas, las cual pueden o no ser ciertas.

Comenzando en los 1880 y acumulándose desde entonces, una nueva forma de evidencia científica válida apareció – datos empíricos producidos en estudios experimentales controlados. Aunque esto no es tan excitante como el folklore y las anécdotas, desde el punto de vista de la perspectiva científica la data experimental es más significativa porque se produce de acuerdo con procedimientos científicos bien aceptados. Decenas de científicos de todo el mundo han contribuido a estos estudios.

Hoy, con más de cien años de investigación en este tema, una inmensa cantidad de evidencia científica ha sido acumulada. Contrario a las afirmaciones hechas por algunos escépticos, la pregunta no es si hay evidencia científica, sino “Qué es lo que revela una evaluación apropiada de la evidencia”, y “¿Ha sido independientemente replicada la evidencia positiva?”

Como veremos, la cuestión de la replicabilidad –pueden independientes y competentes investigadores obtener aproximadamente los mismo resultados en repetidos experimentos- es fundamental para poder hacer el caso científico en favor del Psi.

Tema 2: Evidencia

El Tema 2 discute las principales categorías de los experimentos sobre Psi y la evidencia de que los efectos vistos en estos experimentos son genuinamente replicables. La evidencia se basa en el análisis de más de mil experimentos que investigan varias formas de telepatía, clarividencia, precognición, curación psíquica, y psicokinesis (presentada en los Capítulos 6 hasta el 10). La evidencia a favor de estos fenómenos básicos está tan bien establecida que la mayoría de los investigadores en Psi ya no continúan conduciendo experimentos “probatorios”. Por el contrario, ellos hoy en día se enfocan en preguntas “orientadas al proceso”, como, Qué factores influencian el desempeño del Psi, y ¿Cómo funciona el Psi?    

También se presentan experimentos que exploran como el Psi interactúa con aspectos más mundanos de la experiencia humana, como son los inusuales efectos físicos asociados con la “mentalidad de masa” de grupos de personas (Capítulo 11), los efectos Psi en los casinos de juego y en los juegos de lotería (Capítulo 12), y las aplicaciones del Psi (Capítulo 13)

Tema 3: Comprensión

El caudal de evidencia científica en el Tema 2 mostrará que algún tipo de fenómeno Psi existe, y que probablemente estos se expresan en más formas de las que cualquiera haya podido concebir. La gran mayoría de la información utilizada para hacer este caso ha estado disponible al público por años. Uno pudiera esperar entonces que la creciente evidencia científica sobre el Psi genuino haya despertado gran curiosidad. El financiamiento no se habría hecho esperar, y los investigadores de todo el mundo estarían tratando de replicar estos efectos. Después de todo, las implicaciones del genuino Psi son profundamente importantes por razones teóricas y prácticas. Pero este no ha sido el caso. Pocos científicos conocen que es posible hacer un caso válido a favor del Psi y menos aun se dan cuenta que la evidencia cumulativa es altamente persuasiva.

En el Tema 3 consideraremos por qué esto es así. Una razón es que la información discutida aquí ha sido suprimida y ridiculizada por un grupo relativamente pequeño de filósofos y científicos altamente escépticos (Capítulo 14). ¿Acaso están los escépticos en lo cierto, y todos los científicos que han reportado exitosos experimentos Psi por más de un siglo son simplemente ilusos o incompetentes? ¿O existe otra explicación para el escepticismo?

Veremos que debido a que los científicos son también humanos, el proceso de evaluar las afirmaciones científicas no es un proceso pristinamente racional ni lógico como el público cree (Capítulo 15). La tendencia a adoptar un conjunto fijo de creencias y defenderlas hasta la muerte es incompatible con la ciencia, la cual es esencialmente una holgada confederación de teorías en evolución en muchos dominios diferentes. Desafortunadamente, esta tendencia ha llevado a algunos científicos a continuar defendiendo anticuadas e inexactas perspectivas. La tendencia también se ve en el comportamiento de escépticos beligerantes quienes ruidosamente proclaman que la extendida creencia en el Psi se debe a un declinar en la habilidad del pensamiento crítico del público. Uno esperaría que tales escépticos ocasionalmente apliquen un poco de escepticismo a sus propias posiciones, pero la historia demuestra ampliamente que la ciencia progresa por funerales, no solo por razón y lógica.

Comprender por qué el público generalmente acepta el Psi y por qué la ciencia generalmente la rechaza, requiere un examen de los orígenes de la ciencia (Capítulo 16). Al explorar este choque de creencias, descubriremos que la controversia científica tiene poco que ver con la evidencia en si, y mucho que ver con la psicología, la sociología y la historia de la ciencia.

Discusiones acerca de las subyacentes suposiciones en ciencia raramente salen a la superficie cuando los escépticos debaten sobre el Psi porque este tópico incluye creencias profundamente arraigadas, muchas veces no examinadas, sobre la naturaleza del mundo. Es mucho más fácil imaginar una potencial falla en un experimento, y usar esa falla para poner en duda toda una clase de experimentos, que considerar el resultado conjunto de miles de experimentos similares. Un asunto relacionado es cómo la ciencia trata las anomalías, esos extraordinarios “condenados hechos” que retan las teorías prevalecientes. Junto a la comprensión de la naturaleza y el valor de la anomalías, y cómo los científicos reaccionan a ellas, exploraremos el rol que el prejuicio, en el sentido literal de “pre-juzgar”, ha jugado en controlar lo que se presume que es científicamente válido. Otras cuestiones, como el hecho que diferentes disciplinas científicas raramente se hablan unas a otras, y el abismo histórico entre ciencia y religión, hacen abundantemente claro que si las experiencias psíquicas fueran cualquier otra forma de curioso fenómeno natural, ellas ya hubieran sido aceptadas desde hace tiempo por la comunidad científica prevaleciente solo en base a la evidencia.

Mas allá de los temas de motivación, evidencia y comprensión, reside la pregunta de, ¿Bueno, y qué? ¿Por qué a alguien debe importarle si el Psi es real o no?

Tema 4: Implicaciones

La eventual aceptación científica de los fenómenos psíquicos es inevitable. Los orígenes de la aceptación ya se están fraguando a través del peso persuasivo de la evidencia de laboratorio. Están ocurriendo convergentes desarrollos teóricos en muchas disciplinas que vislumbran caminos para comprender cómo funciona el Psi (Capítulo 17). Hay exploraciones sobre Psi hechas por importantes laboratorios industriales, evaluaciones de curaciones psíquicas hechas por el Office of Alternative Medicine of the National Institutes of Health, y artículos sobre investigación en Psi que aparecen en medios de comunicación “serios”.    

A medida que crece la aceptación, las implicaciones de Psi se harán más aparentes. Pero ya hoy sabemos que estos fenómenos presentan profundos retos a muchos aspectos de la ciencia, filosofía y religión (Capítulo 18). Estos retos obligarán a los científicos a reconsiderar suposiciones básicas sobre el espacio, el tiempo, la mente y la materia. Los filósofos revivirán los perennes debates sobre el rol de la conciencia en el mundo físico. Los teólogos reconsiderarán el concepto de la divina intervención, y algunos fenómenos previamente considerados como milagros probablemente serán sujetos a la comprensión científica.

Estas reconsideraciones son requeridas desde hace mucho tiempo. Un enfoque exclusivo en lo que se pudiera llamar “el mundo exterior” ha conducido a una penosa separación entre el mundo privado de la experiencia humana y el mundo público descrito por la ciencia. En particular, la ciencia ha provisto poco entendimiento de conceptos profundamente humanos como la esperanza y el significado o sentido de la vida. La división entre lo objetivo y lo subjetivo ha sido descartada en el pasado como algo que no es un problema, o como un problema que pertenece a la religión y no a la ciencia.

Pero esta división también ha conducido a grandes disparates tecnológicos, y a un elevado antagonismo hacia la ciencia. Es una pena, porque los métodos científicos son excepcionalmente poderosos para vencer los prejuicios personales y construir modelos laborables de la “verdad”. Existe toda la razón en esperar que los mismos métodos que nos dieron una mejor compresión de las galaxias y los genes, también arrojen luz sobre las experiencias descritas por los místicos a través de la historia.

Ahora exploremos un poco mas estrechamente que es eso de lo que hemos estamos hablando. ¿Qué es Psi?

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